Mujeres sabias, palabras sabias

Raras e incómodas

 

Primero quiero felicitarnos a todas, a las compañeras y a las profesoras, por haber tenido la oportunidad, la gran suerte de participar en este curso. Creo que estamos todas de acuerdo que ha sido una experiencia profundamente transformadora y enriquecedora.

Quiero agradeceros a todas, a mis compañeras y a mis profesoras, por vuestra sabiduria, experiencia, comprensión y sensibilidad. A mi me habeis hecho mirar el mundo con unos ojos con los que no lo podria haber mirado nunca. Habeis despertado en mi la disidente, la incansable luchadora por una sociedad igualitaria, más justa. Habeis hecho de mi una buscadora que cuestiona todo lo que nos han dicho que era lo normal, natural, objetivo o neutral.

Desde la primera clase con Neus, ya hace dos años, cuando llegando a casa no podia ni siquiera dormirme por estar tan entusiasmada y maravillada de todas esas palabras, significados y términos nuevos que nos había enseñado, hasta todas las clases que hemos dado con Carmen, Sandra, Maite, Mari Angeles, Dolores, Pilar, Alfred… no he parado de aprender, sorprenderme, crecer. Bueno luego ya he podido dormir y la verdad es que cada vez con mejor sueño, más feliz!

Con vosotras he descubierto que las verdades, derechos y libertades que pensabamos tener y disfrutar tienen un trasfondo muy misógino, androcéntrico, injusto, desigual y violento. Que lo que he sentido, pensado, sufrido yo, lo han hecho muchas y que hay explicaciones, soluciones, respuestas y maneras de cambiar todo lo que no nos hace feliz y libres. Que no estamos solas en nuestras protestas, en nuestras denuncias, en nuestras luchas. Que somos muchas, cada vez más formadas, preparadas, independientes y fuertes.

La gran verdad de este curso ha sido que nada es lo que parece. Ni nosotras mismas ni todo lo que nos rodea. Y este curso, nuestras compañeras y nuestras profesoras nos han quitado la ceguera de género y nos han hecho ver el mundo como es, pero que no eramos capaces de ver. Ahora se han acabado tantos por qués sin respuestas, tantos sentimientos sin nombre, tantas culpas innecesarias, tantas responsabilidades impuestas, tantas exigencias, tanta autoviolencia a cambio de tan poca felicidad, libertad y empoderamiento. Porque ahora sabemos que además de raras e incómodas – como dice nuestra compañera Esperanza -, somos maravillosas, poderosas, que tenemos derecho a soñar, probar, tener éxito y fracasar, ser buenas y no tanto, ser como nos dé la gana de ser. Es nuestro derecho amar a quién elegimos y no hacer nada con nadie ni aguantar a nada ni nadie qué nos haga daño, nos empequeñezca, nos ningunee.

El curso se termina pero el camino solo acaba de empezar. Como dice nuestra querida compañera Mari Angeles, que hace casi tres años me regaló el libro „Feminismo para principiantes”, me invitó a este curso y de quién tanto he aprendido, que el feminismo no es algo donde se puede entrar y salir cuando a una le da la gana o cuando tenga tiempo. El feminismo es una manera de vivir, de pensar, una manera de estar en el mundo. Y tiene razón. Después de este curso es imposible volver, solamente avanzar.

Bueno, ya he hablado bastante, la mayoria ya sabeis que no suelo hacerlo, y especialmente cuando la única cosa que realmente quería deciros a todas es: GRACIAS POR TODO!

Por Anna-Maria Penu

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Además