Entrevista a la escritora y activista Michelle Renyé

Muchas gracias por invitarme a esta entrevista. Me hace mucha ilusión poder presentar estos contenidos contigo y en tu espacio en internet. ¿Podemos tutearnos? Se me hace difícil no hacerlomás de una década ya sabiendo que estás en el mundo, que estamos; como sintiendo esa compañía de hermanas en la lucha por un mundo menos violento e injusto…

MABR: ¿Podrías comentaros algo del poemario que acabas de publicar en papel, Tu muerte en mis sueños y los animales?

MR: Del título decir que aunque contiene la palabra “muerte” el poemario está lleno de vida. De hecho, los animales son la metáfora de diversidad y belleza que empleo para buscar un camino de identidad y salir de la confusión de la juventud, tan intensa, tan llena de vivencias extremas, incluidas, sí, la muerte de la madre, pero también temas de identidad y desamor.

El libro está lleno de personas que amé, amistades, gente conocida, experiencias en lugares habitados, y sueños, claro, donde buscaba poder ver a mi madre y no encontraba más que a más personas, o a mí misma agotada de tanto echarla de menos y sufrir por la injusticia de sus últimos años. En realidad, el libro tiene tres poemas dedicados a la muerte de mi madre, si recuerdo bien. Todo lo demás es un viaje vital por unos años de juventud muy intensos y muy vinculados al mundo, a no dejarme destruir por su continuado invalidar a personas como yo, según lo entiendo ahora.

Se trata de una obra que incluye un primer poemario, De la sangre, de 1995; una prosa poética poderosa, “La catedral”, que es como un viaje por la intensidad de un dolor que parece que te va a hacer perder el norte; y un segundo poemario llamado Memoria de Ilt, que es la lucha por salir a flote con los animales.

He añadido fotos y dibujos de esas épocas porque pretendo dejar claro que todo es verdadero, aunque sea literatura, porque es materia humana, dado que la cultura imperante y sus cribas perversas tienden a dejar fuera muchos asuntos que deberíamos conocer, y tenemos que aprovechar lo que esté en nuestra mano para transmitir lo que ha movido el mundo y no se ha reconocido siquiera que hubiera existido.

MABR: ¿Qué crees que diferencia la poesía de otras formas literarias?

MR: La palabra está muy condicionada para su interpretación. La poesía es la forma más rebelde ante ese pre-juicio, no se deja fácilmente interpretar desde lo convencional, porque tiene mucho eco, resuena en todas las direcciones. Por eso la gente tiende a sentirse incómoda leyendo poesía, y acaba sólo buscando una “frase” que le venga bien para ilustrar algo que diría. Destroza el poema, lo despedaza y usa una parte. Una carnicería.

La poesía tiene que ser escuchada con lo que traiga, y eso implica ponerse inocente, tierna, como si se escuchara música, como si se viera un sueño, como si se oliera un aroma. En vez de desmembrar un poema, hay que dejarse llevar, entregarse. Porque un poema puede encerrar lo insospechado. Múltiples significados, o significados complejos, incluso simples, que ya se sabe que llegar a lo más sencillo es lo más difícil en ocasiones.

Como el arte, la poesía suele ser una experiencia de humanización. Degradar su lectura, es perderse esa posibilidad. Un poema es muy propio pero al tiempo puede tocarte a ti, y a ti, y a ti, en la médula humana. Pero tienes que tener valor, sobre todo si no se te da bien la introspección.  Si la poesía te es un lenguaje desconocido, lo primero que tienes que hacer es escucharla, aprender a escucharla. Y eso es un proceso.

Como escritora, la poesía me permite explorar con más libertad porque permite connotar y conectar usando la riqueza de la intuición y la estética también, con sus músicas, sus volúmenes y pesos, su movimiento y color, sus conceptos, sus recuerdos e imaginaciones. Con la poesía puedes hacer mezclas increíbles. Puedes conocerte, y conocer el mundo a través de conocerte. Puedes ver tu sufrimiento, por ejemplo, y elevarte sobre él para transformarlo. Y siempre es un consuelo estético, porque falta mucha belleza en la insistencia cultural por lo estridente, para convencernos de que la violencia está intrínsecamente unida a nuestra identidad.

No sé qué decir de la poesía que pudiera ayudar a que se dejara de repetir lo que tanto se repite de por qué no se lee. ¿No sería mejor callar en ese caso? Porque probablemente se está hablando desde el miedo y el complejo, y con toda probabilidad, desde el desconocimiento, y entonces, ¿para qué decir nada?

MABR: ¿Por qué eres escritora?

MR: Esta pregunta, en el contexto de una sociedad patriarcal siendo yo mujer, deja fuera un antes que podría comentar después de contestarla, si te parece.

La respuesta breve aquí y ahora es porque tengo obra, a mis 57 años.

Para considerarme escritora, persona con obra literaria, no me rijo por el viejo concepto de la Sociedad General de Autoría de España: eres “autora” si has publicado con una editorial. De hecho, lo descubrí en los años noventa, cuando me acerqué al precioso edificio modernista de Madrid con mi poemario De la sangre. Enfrascada rellenando los papeles, tras entregarlos se produjo un revuelo de risas y exclamaciones de asombro. Vinieron a comunicarme con delicadeza que no podía registrar obra como autora porque no había publicado. No podía ser “autora” sin una editorial detrás. Me enfadé bastante por el shock de lo inconcebible. Hoy habría soltado una sonora carcajada.

Ahora, enel siglo 21, las leyes han democratizado la situación de creación, aceptando la realidad de que somos muchas las personas escritoras, no sólo las que publican con la industria editorial. Lo sabemos gracias a nuestro acceso a los medios tecnológicos y a internet, ese espacio que nos ha permitido expresarnos y comunicarnos (y que ahora nos empiezan a arrebatar con mil trampas y trampitas). Gracias a esos cambios en la legislación ahora puedes ser Autora Editora y conseguir el D.L., el ISBN, el código de barras y editarte tu libro, mandarlo a imprimir y venderlo, siendo la autora de la obra, la escritora.

Y se ha producido uncaso es interesante para el análisis: quienes no asumen la nueva situación son el mundo editorial y sus socios, el mundo sancionado de la cultura. Ahora van imponiendosilenciosamente el obstáculo de que en las librerías y oficinas de correos con expositor de libros le cierren las puertas a los libros “sin distribuidora”. Así pretenden perpetuar la antigua noción de quién tiene talento literario. Quien tiene distribuidora, quien publica con editorial. No pueden asumir un mundo más libre donde basta hacer lo tuyo, donde no es necesario impedirle el paso a nadie, como ocurre en internet, donde nos lee mucha gente incluso cuando no tenemos libros en papel. No pueden renovar verdaderamente su papel. Es muy primario. Pero así es el mundo patriarcal, por eso es tan violento. Forzar, obstaculizar, excluir es su solución para todo. Es una cultura que asimila muy mal la realidad de la vida. Me recuerda al terror aquel del pueblo egipcio antiguo: nos llega que estuvieron no sé cuántos siglos representando el cuerpo humano ¡de una única manera!Así al menos nos los presentan. ¡Qué cosa tan antihumana! ¡Y tan falsa! Seguro que habría por ahí personas representando el cuerpo humano como era, y siendo perseguidas por ello, o siendo objeto de burla, o de insulto por su no saber hacer, no tener nivel artístico, etc.

Volviendo a por qué soy escritora, lo cierto es que salvo en la niñez, no he podido decirlo clara y llanamente “soy escritora” hasta recientemente, aunque desde 2010 sé que me leen en internet. En la niñez, sin embargo, de forma natural y espontánea sí lo dije, por ¡algo que nos ha pasado siglo tras siglo! Mi madre me financió un viajea Australia con la misión de aprender inglés y escribí de vuelta contándole que escribiría un libro sobre el viaje a mi vuelta(risas).

Después, no nombrarme escritora no ha sido porque no sea una creadora de literatura, sino por una acusada falta de tiempo para plantearme el tema. Mi vida ha estado centrada en el activismo social y buscar la vía de supervivencia económica, hasta llegar a ese trabajo fundamental que es ser docente en la enseñanza pública, donde todo ha encajado y lo he fundido, pero he pasado a tener menos tiempo para mí si cabe. Porque vivir en la pública es como vivir en un país en guerra: cada minuto cuenta, se aprovecha, y no hay tiempo para “tus cosas”.“Tus cosas” no son nunca el tema.

Con todo, la creatividad deja rastro por todos lados, claro. Queda plasmada en todo lo que haces,desde en el diseño de “antiexámenes” (risas) a escribir poemas, dibujar, inventarme canciones…, porque no se puede contener, morirías de tristeza, enloquecerías quizá. Suena exagerado, pero en este mundo tan lleno de forzar, juzgar y condenar, se puede pasar mal si eres creativa.

En ese contexto, desde finales de los ochenta siempre me ha acompañado escribir, que es fácil, barato, puedes en cualquier momento y lugar. Y he escrito sobre todo, poemas. Surgende golpe, en su propio lenguaje intenso,ysu producción dura un tiempo breve. En los noventa seleccioné unos y los organicé en poemarios. Es lo que acabo de publicar en papel ahora. Antes y ahora siempre ha estado descargable en mi web, alojada en el espacio abierto autogestionado de mujerpalabra.net.

Desde entonces he seguido escribiendopoemas sin querer, y ahora, en mi segunda mitad de siglo en este planeta, tengo muchos, pero sigo sin tiempo para buscarlos, releerlos, trabajarlos o no, seleccionarlos y crear con ellos colecciones.El verano pasado lo intenté con poemas de algunos años. Podría crear dos o tres poemarios, y me decidí por darle prioridad alos poemas políticos (espero, no obstante, sacar ese libro en 2022 o 23). En cuanto junté unos cuantos, me encontré escribiendo nuevos poemas y generando un nuevo proyecto, ¡una estructura que requeriría otros nuevos poemas! ¡Si tuviera tiempo!

Como escritora también he escrito relatos de un estilo próximo a la poesía, aunque también de corte costumbrista. He sacado en papel una colección, La Saltadora. Relatos feministas, que sigue al poemario. También los tengo en la web descargables. Y aunque nunca he publicadoensayo propiamente dicho en mi web (necesitaría el tiempo y el espacio que necesita la gente que escribe novelas), he llenado el espacio de internet de pecios, detextosde análisis y crítica (feminista o noviolenta), reflexiones, opiniones razonadas… Creo que si pudiera juntar y trabajar todo eso, podría escribir los libros que me gustaría escribir más, esos libros que ayudaran a pensar mejor algunas ideas. Creo que podría aportar algo. Quizá me equivoque, claro. Yo no he leído tantísimo.

Otra razón por la que parece claro que soy escritora es porque tengo una relación particularmente vital y propiacon las palabras. A través de la palabra podemos evolucionar, elegir, crear realidad… No sólo a través de la palabra, claro. Está la intuición, ese estado previo a ser conscientes de ese algo que luego la palabra nombra.  Y luego otros lenguajes, sin duda. Uso la imagen para comprender también, pero a menudo naciendo de la palabra, el equilibrio, el ritmo y la metáfora en la imagen, y la música de las palabras también. Eso se ve en mis poemas.

Y porque me crié silvestre. Decía Mary Wollstonecraft sobre su niñez, que el haberse criado sin vigilancia continua, con esa libertad, la había librado, digámoslo así, del feroz adoctrinamiento de género que recibían las “mujeres” en su época, lo que le había permitido pensar con su mente humana (esto lo digo yo con lenguaje de hoy). Por poner un ejemplo más reciente, Astrid Lindgren, la autora de Pippi Langstrum, otra persona con la inevitable inteligencia feminista protectora en un mundo patriarcal. A mí ese asilvestramiento de la infancia me proporcionó no conocer los límites, y eso me ha desarrollado la capacidad de saber controlar el miedo, saber aprovechar los errores para explorar, amar el movimiento y probar las conexiones, algo que hace la vida más amable e interesante, menos dogmática y por tanto más libre, y más puramente humana.

Me considero persona de esa saga de pensadoras, activistas y creadoras, por eso abrí el espacio mujerpalabra.net en 2001 para aprovechar la oportunidad de expresión y comunicación que nos ofrecía esta época privilegiada para las gentes que no estamos ni estaríamos en puestos de poder porque nos gusta dedicarnos a nuestras cosas lo mejor posible, sin hacer daño a nadie e intentando aportar a la comunidad. Creo que aquí hay otra razón por la que mi vida está tan vitalmente unida al arte, porque el arte protege nuestra libertad, y ésta nuestra humanidad. Y sin eso, hace ya siglos nos habríamos extinguido.

Michelle Renyé

Co-creadora y Administradora de mujerpalabra.net, donde se aloja también su web personal (en sección Creadoras), con su obra literaria descargable

Creadora y administradora de talkingpeople.net, para el aprendizaje del inglés desde la inteligencia feminista, y autora del C1 Resource Pack, metodología para nivel Avanzado

Un comentario en “Entrevista a la escritora y activista Michelle Renyé”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.