Pues sí, admirada Azuzena, todavía me haces feliz, por Mª Ángeles Bustamante Ruano

No sé, hoy me he levantado nostálgica de nada; porque en realidad, no me gustaría bajo ningún concepto volver a lo que fue mi adolescencia.

En mi adolescencia hubo momentos de todo, imagino que como en la de cualquier persona; pero si algo me hizo feliz, fue el heavy. Una desde pequeña ha escuchado todo tipo de rock: Elvis, Janis,…La primera vez, que vi a un grupo heavy en la TV fue a KISS (en realidad, todavía era una niña), en Aplauso, en 1982. Me parecieron geniales y muy originales.

Pase buena parte de mi adolescencia grabando en BETA vídeos de grupos heavies de aquí, de allá y de acullá. No os lo vais a creer; pero sigo conservando las cintas. Cintas que no se llegaron a rayar, aunque las vimos cientos de veces. Nos poníamos con nuestras pintas alrededor de la TV valorando la música, el sensacional vídeo de grupo X. Me acuerdo cuando vimos el de “The last in line” de DIO, ¡jo, que caña la bajada a los infiernos!

Yo con 14 años

Yo con 14 años en Tarragona.

Como buena hermana mayor fui una mala influencia para mis hermanos, también se hicieron heavies. Y nada más y nada menos que querían dejarse el pelo largo. Un día volvía a casa con una de mis mejores amigas; de hecho, ya sabía en aquel entonces que lo sería para toda la vida. Y lo es. Y va y nos encontramos con la siguiente escena: mi hermano pequeño de 8 años llorando porque no quería ir a cortarse el pelo. Entró en casa y le digo a mi madre, “¿pero déjale que lo lleve largo?…al final, la convencí; pero mi hermano me dijo que fuera con él a la peluquería, a modo de guardaespaldas, por si acaso.  Aventuras heavies con mis hermanos tengo muchas. De hecho, en mi casa se conciliaba conmigo; por tanto, ¿quieres ir con las amistades a escuchar música al parque en el “loro” de turno?, pues te llevas a tus hermanos. ¿Quieres ir a Madrid a ver a Manowar?, pues te llevas a tu hermano, en este caso solo uno. Bajábamos del autocar y todos tomaban una “birra” y, mi hermano y yo un refresco de naranja, oh yeahhhhhhhhh. ¿Quieres ir al Pabellón de la Fuente San Luís a ver a Motorhead?, pues te llevas a tu hermano…Para las personas de mi edad los discos eran muy valiosos, a veces alguien hacia el experimento de intentar pasarlo a cinta; pero aquello sonaba como decían los del Vaticano: a diablos, pero en este caso era verdad. Otro día, le deje a mi hermano mi valiosísimo disco de Los Ángeles del Infierno y, claro, volvió a casa como era de esperar, roto. Nada, aquello parecía un trencadís de la terra; pero en inservible. Llegaban las vacaciones ¿y con  quién se conciliaba?, pues conmigo. A mis dos hermanos añadíamos una ingente cantidad de primas y primos. Y que mejor manera de entretener al personal, que ponerles heavy a toda caña y, por supuesto, bailarlo. ¿Qué tienes cinco años?, pues te aguantas y lo bailas…alguna ventaja tenía que tener ser la conciliadora mayor del Reino ;).

El ambiente heavy, así como la música era bastante machista en más de una canción y en otros temas. De hecho, “mi más mejor” amiga y yo nos conocimos en un viaje de Valencia a Madrid en autocar. Ella tenía 14 años, yo 16. Eramos las dos únicas “tías” del autocar, junto a otra que iba con su pareja. Íbamos a Madrid, al rockodromo. A ver, guapas éramos, (y somos. Más viejas obviamente, pero somos ambiciosas y a viejísimas queremos llegar); pero es que así cualquiera ligaba, la verdad. Véase la prueba del delito (que chafón ¿no? Era la entrada del Festival, nada del ligue, nuestros labios están sellados):

rockodromo

Por cierto, la entrada sobrevivió años y años. Y el puñetero de mi hermano me la pidió para escanearla y desapareció. Habrá que llamar al elfo domestico.

Conforme me hacia mayor, el nivel de “heavismo” subía: botas con flecos, “chupas de cuero” pantalones vaqueros rotos y pintados, que conste que nunca me compré uno roto, valían una “pasta”. Siempre me esperé a que se hicieran viejos, y para pintarlos usábamos “rotus”. Todo ello sigue existiendo; pero solo está reservado a ojos muy exclusivos.

Con 19 años me fui de viaje a Berlín, solo habían pasado 4 meses desde que el muro había sido derribado, la ciudad seguía conservando la personalidad de un lado y otro. Para mi fue la primera vez que subí en avión, fui a garitos que habían sido clandestinos hasta hace poco, acudí al Tacheles, y disfruté de una subcultura muy difícil de describir con palabras, aunque sobretodo rockera.

Yo con 19 años

Yo con 19 años en Berlín

Fueron pasando los años entre canción y canción heavy, amores y desamores, alegrías y tristezas, problemas irresolubles, … y un día me diagnostican un cáncer. Tenía 34 años. De repente, no me puedo volver a poner vaqueros, las mallas me aprietan, el pelo me da igual; ¿pero ya nunca más voy a poder llevar vaqueros?. Y un día, harta de llevar ropa hippie (que me gusta, pero ya no podía más con las faldas largas) y se me ocurre entrar en una tienda de ropa para embarazadas. Me atiende una señora muy amable y le cuento lo que busco. Ella capta la idea en segundos y me empieza a sacar vaqueros para embarazadas; pero muy heavies. Me los empiezo a probar y, en eso, que ella me pregunta, ¿cómo va?, abre la puerta y le digo “muy bien” y me pongo a llorar a lágrima viva, ella conmigo…y yo con los vaqueros puestos. Finalmente me lleve unos rotos.

No voy a contar mi experiencia con el cáncer en este artículo; porque en realidad, quiero recordar a una maravillosa rockera “hevarra” hasta las “trancas”: Azuzena, la de (ex) Santa. Como la conocíamos y la seguimos conociendo mucha gente. Azuzena murió hace 10 años, allá por enero. Si las mujeres rockeras lo tuvieron jodido para poder serlo en los 70s y 80s; no te digo nada, si además cantaban en castellano. El aniversario de su muerte pasó muy desapercibido, en este Estado somos así. No apreciamos lo que tenemos. No recordamos una voz que estaba a la altura de la Joplin. Es por todo ello, que desde aquí te digo LAS VIEJAS ROCKERAS NUNCA MUEREN, y como no, REENCARNACIÓN.

Muchas gracias por todo lo que nos diste y nos sigues dando. Cuando escucho tu voz, la tristeza que a veces me embarga, desaparece en un instante. Larga vida Azuzena. Larga vida maravillosa voz.

Por cierto, mi amiga y yo llevabamos un aspecto muy parecido al de Azuzena, ¿casualidad? no creo.

Una feminista heavy superviviente. O sea se, yo.

…….

Algunas joyas que hay por las redes:

Nuestro Rock 80s.

Santa

La historia de la gran mujer del heavy español. Rolling Stones.

Concierto-Tributo a Azuzena.

Concierto homenaje. Metal Trip.

azuzena

Rock Español.

In Memoriam.

….

Una muy importante recomendación:

WE ARE ROCK.

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