Nadezhda Tolokonnikova (Pussy Riot), desaparecida

Nadya Tolokonnikova, integrante del grupo punkPussy Riot que se encontraba en prisión en Rusia, desapareció después de haber sido trasladada de una prisión en Mordovia hace 10 días, así lo han expresado su padre y su esposo, quienes denunciaron que la última vez que supieron su paradero exacto fue el 21 de octubre, cuando fue súbitamente sacada de su «colonia» penitenciaria en la República rusa de Mordovia.

Andrei Tolokonnikova expresó por teléfono: «Nadie sabe nada (…) No hay pruebas de que esté viva, no sabemos su estado de salud. ¿Estará enferma?¿La habrán golpeado?».

Tolokonnikova, de 23 años, fue trasladada después de hacer una huelga de hambre para protestar por las terribles condiciones en las que estaba presa. Además, denunció en una carta abierta las condiciones de trabajo «esclavo» en esa colonia penitenciaria que recuerda a las peores tradiciones carcelarias de la era soviética. Su marido, Petia Verzilov, y un grupo de partidarios de Tolokonnikova protestaban regularmente cerca de la colonia penitenciaria, lo cual se tradujo en la ira de los funcionarios locales: «Parece que se hartaron de las protestas», declaró Verzilov al sitio Buzzfeed y añadió que creía que la decisión de trasladar a su esposa procedía de las autoridades de Moscú: «Ellos quieren apartarla del mundo exterior»

Tolokonnikova fue trasladada por tren desde la colonia penitenciaria de Mordovia y fue vista cuando el tren se detuvo en la ciudad de Chelyabinsk (en los Montes Urales) el 24 de octubre. Según Verzilov, sus fuentes indican que permaneció en ese lugar esa noche, pero que al otro día la Pussy Riot había desaparecido y nadie ha sabido de ella desde entonces.

Las autoridades de la cárcel habían quedado de informar a la familia sobre el paradero de Tolokonnikova diez días después de su traslado. Verzilov expresó: «Cuando fueron trasladados, Khodorkovsky [otro prisionero político] también desapareció algo así como dos semanas. Nadie sabía donde estaba, hasta que apareció en Chita [a 1000 millas al Este de Moscú]»

Para su esposo es la única manera que tienen de castigar a su esposa, apartarla del mundo exterior. A Tolokonnikova y a su compañera Maria Alyokhina deberían liberarlas en marzo, tras cumplir una condena de dos años por cargos de «vandalismo motivado por odio religioso», por haber hecho una protesta contra Putin en una iglesia de Moscú.

Fuente: Mujeres Libres y Rolling Stones

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