Libro: Interdicciones (éste libro reúne un conjunto de textos que tienen a la intersexualidad como su cuestión central)

Presentación Interdicciones
«Te damos la bienvenida a Interdicciones.
Este libro reúne un conjunto de textos que tienen a la intersexualidad como su cuestión central. Se trata de textos producidos desde distintas perspectivas teóricas y políticas, pero que comparten, en todos los casos, dos rasgos fundamentales: fueron escritos en castellano o portugués, y su escritura expresa el fuerte y definido compromiso ético de sus autor*s con la cuestión.
Publicar un libro sobre intersexualidad con estas características ha sido uno de los anhelos más profundos de Mulabi desde sus principios. Queríamos contribuir a la puesta en común de saberes sobre intersexualidad que se diferenciaran, demanera rotunda, de
cualquier trato academicista del tema. Y queríamos, también, que esos saberes fueran articulados en las lenguas del SurGlobal.Almenos, y por ahora, en dos de esas lenguas.
A lo largo de la historia de su tematización teórica y política, la intersexualidad parece haber sido una de esas cuestiones sobre las que se escribe y se lee en inglés.1 Sin lugar a dudas, la producción angloparlante ha tenido una importancia decisiva no sólo en maneras habituales de pensar la intersexualidad como cuestión sino también en la emergencia y el reconocimiento de la intersexualidad como una cuestión a ser pensada.
Sin embargo, esamisma producción pareciera haberse convertido en elmodo de abordar esa tematización, clausurando la posibilidad de otrosmodos, articulados en otras lenguas. La identificación de la intersexualidad con experiencias, relatos y análisis que tienen lugar sólo en inglés –o en traducciones del inglés– es aquello que nos proponemos poner en crisis en este libro. Pero la necesidad de operar una suerte de inversión geopolítica no es la única razón para esta decisión idiomática.
Tanto el castellano como el portugués son lenguas extremadamente generizadas. Su especificación y distribución constante de seres y cosas enmasculinos y femeninas parece ser la expresión lingüística natural y sin fisuras del binario de la diferencia sexual.
Al pensar, al escribir, al leer, al hablar de intersexualidad en castellano o en portugués, son esas mismas lenguas las que se interpelan, las que al tantear sus límites expanden, también, sus posibilidades.
El título de este libro no apela solamente a esa prohibición que parece ser el signo de la intersexualidad en la lengua, sino a eso que se cuela y trabaja en, y a pesar de, la lengua.
Los textos contenidos en este libro provienen de distintos países: Argentina, Brasil,CostaRica, España,México y PuertoRico. Sus autor*s han recorrido distintas trayectorias, disciplinares, teóricas y políticas, y cada uno de sus trabajos considera aspectos diferenciados de la cuestión. Al editarlo hemos procurado evitar la tentación
de uniformizar esa diversidad de perspectivas en una única escritura, capaz de dar cuenta de la intersexualidad como de un fenómeno objetivo, cerrado en símismo, acabado. Los distintos artículos brindan, por el contrario, la oportunidad de acercamientos diversos a la intersexualidad –diversos en sumanera de encararla e, incluso, de nombrarla.
**cias, relatos y análisis que tienen lugar sólo en inglés –o en traducciones del inglés– es aquello que nos proponemos poner en crisis en este libro. Pero la necesidad de operar una suerte de inversión geopolítica no es la única razón para esta decisión idiomática.
Tanto el castellano como el portugués son lenguas extremadamente generizadas. Su especificación y distribución constante de seres y cosas enmasculinos y femeninas parece ser la expresión lingüística natural y sin fisuras del binario de la diferencia sexual
Al pensar, al escribir, al leer, al hablar de intersexualidad en castellano o en portugués, son esas mismas lenguas las que se interpelan, las que al tantear sus límites expanden, también, sus posibilidades.
El título de este libro no apela solamente a esa prohibición que parece ser el signo de la intersexualidad en la lengua, sino a eso que se cuela y trabaja en, y a pesar de, la lengua.
Los textos contenidos en este libro provienen de distintos países: Argentina, Brasil,CostaRica, España,México y PuertoRico. Sus autor*s han recorrido distintas trayectorias, disciplinares, teóricas y políticas, y cada uno de sus trabajos considera aspectos diferenciados de la cuestión. Al editarlo hemos procurado evitar la tentación de uniformizar esa diversidad de perspectivas en una única escritura, capaz de dar cuenta de la intersexualidad como de un fenómeno objetivo, cerrado en símismo, acabado. Los distintos artículos brindan, por el contrario, la oportunidad de acercamientos diversos a la intersexualidad –diversos en sumanera de encararla e, incluso, de nombrarla.
***Suele definirse a la intersexualidad como un conjunto de síndromes que producen cuerpos sexuados marcados por la “ambigüedad” genital”.Esta definición funciona habitualmente porque remite a quien la recibe a una suerte de fondo cultural común, en el que la mitología, los manuales, los rumores y las historias contadas a media voz, los secretos familiares sabidos por tod*s, los programas de televisión y las noticias que de tanto en tanto aparecen en internet se combinan para crear seres sexualmente “indefinidos”, “deformados”, “malformados”, “con los dos sexos” o, directamente, “ambiguos”. Al circular, esa definición no sólo describe, sino que también produce efectos muy específicos.
El primero de esos efectos es la tranquilidad de quienes se saben, o creen saberse, hombres o mujeres. La existencia de esos seres “ambiguos” pareciera venir a confirmar que hombres ymujeres encarnan versiones apropiadas de la diferencia sexual,mientras que cualquier variación respecto de esa diferencia ha de arrojar a quien la encarna por fuera de lamasculinidad de los hombres y la femineidad de las mujeres, hacia la ambigüedad antigua de los monstruos o la ambigüedadmoderna de l*s enferm*s. El segundo de esos efectos es el confinamiento de la intersexualidad en los límites estrechos de lamedicina. Al definir la intersexualidad como una cuestión médica, se considera, a la vez, que sólo la medicina y sus disciplinas asociadas pueden pronunciarse y resolver, de manera autorizada, sobre esa cuestión que de suyo les pertenece –y que, por tanto, a nadiemás incumbe. Ambos efectos, combinados, producen sin cesar un tercero: el empobrecimiento generalizado de las experiencias del imaginar, del desear, del coger, del nombrar, del registrar la crueldad y del intervenir críticamente para detenerla.
Esa definición limita, incesantemente, las oportunidades y las experiencias del celebrar.
En Mulabi creemos que la intersexualidad no es algo que le pasa sólo aquellas personas que nacieron con cuerpos que varían respecto del promedio corporal femenino omasculino, sino que la intersexualidad es algo que nos pasa. A cada paso. A tod*s. Cada
vez que se da por sentado que todas lasmujeres tienen vagina, o que todos los hombres pueden orinar de pie, cada vez que alguien afirma que los únicos cromosomas humanos sonXYóXX, cada vez que se dice que sólo los hombres tienen testículos y ovarios sólo las
mujeres, cada vez que se asume que los genitales “normales” hacen a la felicidad, cada vez que se cree que esa “normalidad” debe pagarse a cualquier precio… la intersexualidad nos pasa. Y forma parte de lo que somos, aunque ni remotamente se nos pase por la cabeza o el cuerpo que, entre otras cosas, eso somos.
Cada uno de los textos de este libro introducirá su propia definición de intersexualidad. Para nosotr*s, l*smulabitas, ese nombre cifra el destino cultural de la diversidad de cuerpos sexuados.
No se trata de un destino dado de una vez y para siempre, contenido en la inmutabilidad de la carne o en la de las instituciones que la regulan. Se trata, por el contrario, de un destino que se actualiza con cada nacimiento, con cada diagnóstico, con cada padre, con
cadamadre, con cada fallo judicial, con cada texto periodístico, con cada comité de bioética reunido para decidir sobre la suerte de alguien, con cada referencia omitida o explícita en un texto de educación sexual, con cada desnudo que abre o cierra posibilidades de gozo, con cada dicción generizada que abre o cierra posibilidades de existencia.
***
Desde mediados del siglo XX vivimos en una cultura que identifica demanera normativa nuestra identidad con nuestros genitales.
Esta identificación no sólo importa la hora de ser asignad*s a uno u otro sexo al nacer, sino también para proyectar la que será nuestra vida futura en ese sexo.
Desde el punto de vista de este paradigma identitario, que de tan naturalizado se nos ha vuelto carne, el único modo posible de crecer para convertirnos en hombres o en mujeres felices es contar con genitales que se correspondan con el sexo que nos fue asignado –y como la heterosexualidad es lamedida normativa de esa felicidad, esos genitales deben ser capaces de encarnarla de manera efectiva. Se espera así que quienes nacieron con genitalesmasculinos promedio crezcan para convertirse en penetradores vaginales (es decir, en hombres), y que quienes nacen con genitales femeninos promedio crezcan para convertirse en penetradas vaginales (es decir, mujeres). Otros nacimientos, sin embargo, complican esta economía heterosexista de la asignación y proyección del sexo. La complican porque el clítoris parece demasiado grande (por ejemplo, mide cinco centímetros, y seguirá creciendo). La complican porque, por ejemplo, el pene parece demasiado pequeño (mide un centímetro, y no va a crecer). La complican porque en lugar de ovarios o testículos hay ovotestes, una mezcla de tejido de testicular y ovárico; o porque los testículos no descendieron; o porque además de ambos testículos hay un ovario. La complican porque el final de la uretra no está en la punta del pene, o porque la ausencia de vagina parece volver imposible proyectar la posibilidad de la penetración. Si bien todas estas variaciones corporales no representan riesgo alguno para la salud de quienes las encarnan, se considera que sí representan un peligro certero para su felicidad
como hombres o como mujeres. Más aún: comprometen su presente y su futuro como hombres omujeres. Es por eso que los protocolos que regulan el tipo de atención que deben recibir quienes nacen encarnando estas variaciones corporales establecen que sus cuerpos deben ser “normalizados” por vía quirúrgica en la primera infancia. Es por eso también que esas cirugías “normalizadoras” suelen desaparecer de la historia personal de quienes las sufrieron, dejando tras de sí cicatrices que sellan la promesa de una femineidad o una masculinidad sin fallas.
La inmensa mayoría de personas que nacen con cuerpos que varían respecto de los promedios corporalesmasculino o femenino –y quienes, por lo demás, se identifican por lo general como hombres o mujeres– son sometidas a cirugías de “normalización” genital durante los primeros meses o años de vida, sin su consentimiento y con consecuencias gravísimas e irreparables. Desde hace casi veinte años estas intervenciones han sido y son denunciadas como formas occidentales demutilación genital.Contra esas prácticas mutiladoras y el mundo que las ignora o justifica editamos este libro.
***
Existen muchas maneras distintas de abordar críticamente la intersexualidad. Están quienes la abordan, por ejemplo, como parte de las luchas GLTB, añadiendo la I a esa sigla destinada a visibilizar y articular políticamente a las comunidades ymovimientos de la diversidad sexual. También están quienes la consideran, demanera prioritaria, una cuestión de género, atendiendo almodo en el que el tratamiento médico de niñ*s intersex refuerza estereotipos de la feminidad y la masculinidad. Están quienes enfocan el abordaje de la cuestión desde elmarco de losDerechos delNiño, y quienes lo hacen desde la perspectiva de la autonomía de l*s pacientes.
Hay quienes consideran a la intersexualidad una forma de discapacidad culturalmente producida. Hay quienes en lugar de hablar de intersexualidad prefieren hablar de trastornos de la diferenciación sexual, centrando su crítica en los modos habituales en los que la medicina occidental trata a quienes los padecen. En Mulabi estamos convencid*s de la necesidad imperativa de abordar la intersexualidad como una cuestión que atañe, de manera central, almarco de los derechos sexuales.Asumir esta posición implica asumir sus propios desafíos:
El desafío de abrirnos a la experiencia de la diversidad corporal sin la necesidad de medicalizar su ocurrencia –atreviéndonos a cuestionar aquello que habíamos venido a aceptar como la versión autorizada de la humanidad sexuada.
El desafío de considerar a niñ*s y jóvenes como sujetos plenos de los derechos sexuales –atreviéndonos a aceptar que ser sujeto de su ejercicio requiere también ser sujeto de su proposición.
El desafío del desafío de abrazar políticas capaces de encontrar fundamentos distintos al sufrimiento individual o colectivo –atreviéndonos a imaginar horizontes celebratorios y a transformarlos en nuestro presente.
El desafío de disolver las relaciones necesarias entre cuerpo e identidad –atreviéndonos a trabajar sobre intersexualidad sin transformarla ni en un estado corporal objetivo ni en una etiqueta identitaria igualmente objetiva.
El desafío de reconocer que incluso aquell*s a quienes criticamos en nuestro trabajo (se trate demédic*s, abogad*s y bioeticistas, periodistas,maestr*s o de l*s propi*s padres ymadres ansios*s por tener hij*s “normales”) viven en lamisma cultura en la que nosotr*s vivimos –atreviéndonos a afrontar como propia la necesidad de hacer posible una cultura distinta.
El desafío de admitir que la diversidad es incompatible con el pensamiento único –atreviéndonos a reconocer, desde un principio, que nuestra manera de abordar la intersexualidad no es, por suerte, la única.
El desafío de creer que la sexualidad excede siempre el marco de sus derechos –atreviéndonos a afirmar cuánto nos alegramos por eso. Editar este libro ha sido nuestro placer.Ahora es tu turno.Que lo disfrutes. Mauro Cabral.

Índice

Presentación 5
Acerca de este libro 12
Asterisco 14
Articulaciones 15
Pobreza y condición intersexual en México: reflexiones y
preguntas en torno al dispositivomédico.
Eva Alcántara Zavala 16
Ahora, es toda unamujer:un análisis del caso de
Edinanci Silva en losmedios latinoamericanos.
Isadora Lins França 31
La regulación biomédica de la intersexualidad.
Un abordaje de las representaciones socioculturales
dominantes.
Luciana Lavigne 51
La experiencia intersexual en el contexto español.
Tensiones,negociaciones ymicrorresistencias.
Nuria Grégori Flor 71
Confesiones corporales: algunas narrativas sociomédicas
sobre los cuerpos intersex.
Paula SandrineMachado 83
Versiones 101
Mauro Cabral
Apertura 102
Cómo la quemás 102
No Saber –acerca de XXY 105
Hay que cortar 110
Umbrales y fallos 111
Experiencias de la luz 113
Feliz feliz en tu día 115
Hoy, en estemundo 120
Conversaciones 122
Con voz propia
Conversación con Natasha Jiménez 123
Una cuestión ética
Conversación con Marcelo Silberkasten 131
Los límites del silencio.
Conversación con Juan Carlos Jorge 141
Operaciones 149
Operaciones I 151
Escucha y no cuestiones
NereaMiralles Aguilar 152
Intersex en el programa de la tarde frente a su cirujano (2008)
Leonor Silvestri 157
Las innombradas 159
Area Trans e Intersex – IGLHRC
Caracoles
JuanManuel Burgos 161
Operaciones II 165
Operaciones III 169

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