La Eurocámara aprueba normas más estrictas contra la trata de seres humanos

El Parlamento Europeo ha dado luz verde hoy a una directiva que endurecerá las penas para los traficantes de seres humanos y reforzará la protección de las víctimas. La normativa, pactada con el Consejo, se aplicará a la trata en la industria del sexo y la explotación laboral en sectores como la construcción, la agricultura o el servicio doméstico. Los Estados miembros tendrán dos años para transponer la nueva legislación.

Los seres humanos pueden ser víctimas de trata por muchas razones. Las nuevas normas incluyen la explotación sexual, los trabajos forzados, la mendicidad, la extracción de órganos, la adopción ilegal y los matrimonios forzados.
La directiva recoge una definición más amplia de «explotación» que la decisión marco de la UE vigente desde 2002, extendiendo así la protección a más víctimas.
El texto acordado por el Parlamento y el Consejo -y aprobado por 643 votos a favor, frente a 10 en contra y 14 abstenciones- establece normas mínimas para la definición de las infracciones penales y las sanciones a los traficantes. También introduce disposiciones comunes para mejorar la prevención del delito y la protección de las víctimas.
Sanciones más duras e incautación de bienes
La nueva directiva establece una pena máxima en toda la UE de al menos cinco años de prisión. En los casos más graves, como la trata de niños, el crimen organizado, la violencia grave o cuando se haya puesto en peligro la vida de la víctima, las penas serán de diez años como mínimo.
En caso de que haya una organización implicada, las sanciones incluirán multas de carácter penal o de otro tipo, así como la exclusión del disfrute de ayudas públicas, la inhabilitación temporal o permanente para el ejercicio de actividades comerciales, el sometimiento a vigilancia judicial o el cierre de los establecimientos utilizados para cometer la infracción.
Los Estados miembros se asegurarán de que los instrumentos y productos de las infracciones son embargados por las autoridades. Además, se fomentará su uso para apoyar la asistencia y la protección a la víctima, incluida la indemnización.
Protección reforzada para las víctimas
Las víctimas tendrán derecho a la prestación de un alojamiento apropiado y seguro y asistencia material, así como al tratamiento médico necesario, incluida asistencia psicológica, asesoramiento e información y servicios de traducción e interpretación. El asesoramiento jurídico y la representación legal serán gratuitos cuando la víctima no tenga suficientes recursos económicos.
Por otra parte, los países de la UE garantizarán que las víctimas tienen acceso a programas de protección de testigos y regímenes de compensación y que reciben asistencia y apoyo «antes, durante y por un periodo de tiempo adecuado después de la conclusión del proceso penal», independientemente de que la víctima quiera ejercer de testigo.
La nueva norma también estipula que las autoridades de los Estados miembros no enjuiciarán ni impondrán penas a las víctimas de la trata de seres humanos.
Con el objetivo de prevenir y combatir la trata mediante la disuasión de la demanda, «los Estados miembros estudiarán la adopción de medidas para tipificar el uso de estos servicios», cuando el solicitante sabe que la persona es víctima de la trata.
Cientos de miles de personas son víctimas de la trata en la UE cada año. Muchas víctimas son objeto de explotación con fines de prostitución (el 43%, la gran mayoría mujeres y niñas) y para trabajos domésticos (32%).
Procedimiento: codecisión, primera lectura (acuerdo)

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