La denuncia social del maltrato, por Ángela escribano Martínez

Otra- me dice mi marido cuando entro en casa- ¿otra,  le pregunto yo? -¿Dónde, cuándo? Lo han dicho en televisión. De pronto noto, como me recorre un escalofrío por el cuerpo, mis ojos se llenan de lágrimas, mis manos dejan caer el bolso y mi cabeza, mi cabeza no para de visualizar el infierno en el que pudo vivir ella antes de que la asesinaran. ¿Cuántos años llevaría ocultando el maltrato y pensando que era culpa de ella? ¿Cuándo pensaría que era la última paliza y que conseguiría cambiarlo ¿Cuántas veces fingió que no pasaba nada (ante la familia, las amigas, el trabajo) por vergüenza? ¿Cuántas veces estuvo a punto de irse pero no supo a donde?

Y…yo, me aprieto las manos de rabia, por no haber podido evitar este asesinato, por ver, cómo parte de la sociedad mira hacia otro lado, por comprobar lo poco que importan las mujeres maltratadas, asesinadas a las instituciones, a las administraciones….-tan poco importa el maltrato y la desigualdad-, que no hay recursos para prevenirla, (desde las escuelas) ni de abordarla (desde la sanidad, la judicatura, las casas de acogidas y servicios sociales).

¿Cuántas mujeres han asesinado este año?- más de 40, pero…. cuantas mujeres lo sufren en silencio, cuantos hombres siguen pensado que las mujeres somos de su propiedad, como el coche, el mando de la televisión. Cuantos asesinos son personas ejemplares, compañeros cariñosos y atentos con ellas que, cuando están solos en el hogar, en ese lugar/trampa, se quitan la careta y, para demostrar quien sigue mandado en esa relación utilizan la fuerza y la agresión, no para ocasionar un moratón, no, sino…para aleccionar a la mujer, para que ésta acceda a todas sus demandas.

No…los maltratadores no son enfermos no, son personas que desarrollan habilidades para ese doble comportamiento y, así… luego oímos en las noticias, “no tenía orden de alejamiento, era un buen hombre, lo querían mucho en su empresa…”

Todas estas cosa las pienso en pocos segundos, pero hay una idea que me taladra la cabeza, si la sociedad no mirara hacia otro lado, si cuando sabemos que una mujer es maltratada la ayudáramos, si ante el maltratador nos posicionáramos, lo denunciáramos, si a la primera señal, al primer grito, al primer desprecio, lo despreciáramos, lo aisláramos, lo repudiáramos, lo señalamos…quizá el próximo maltratador, sabiendo que la sociedad no lo consiente, se pensara las consecuencias antes de maltratar a una mujer.

Para eso debe de haber denuncia social ante el maltrato.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.