Fotografiar la violencia a los 16 años, por Concha Martínez

La joven María Varo estudia primero de Bachillerato  y esta es su tercera exposición fotográfica. Cuenta Dolo, su madre, que “desde que le cayó en las manos su primera cámara no ha parado de hacer fotografías”. El año pasado coincidiendo con el trabajo de final de ciclo de la ESO, María decidió contar a todo el mundo un relato visual -en dieciocho  imágenes- sobre el maltrato que sufren las mujeres víctimas  de trata con fines de explotación sexual. Tenía 15 años.

Se procuró dos modelos que posasen para ella, su mejor amiga y su hermana pequeña; localizó exteriores adecuados a modo de escenarios, en algunos casos solares abandonados o edificios derruidos que en sí mismos constituían una parte de la narración de lo que la autora quería transmitir, el espeluzno del cuerpo cosificado, vendido y usado, una y otra vez.

El atrezzo en las imágenes es demoledor en su sencillez, cajones para transporte de mercancías, cascotes y paredes derruidas, muñecas rotas, plásticos asfixiantes de donde emerge la piel del cuerpo de las mujeres, blanca y delicada o azul y mortecina. Impresionante y conmovedor testimonio que no deja indiferente.

Luis Mares, de la Asociación de Vecinos de Patraix y profesor de música de la artista, la orienta en la coordinación de las exposiciones y afirma que es una joven con una gran capacidad creativa.

Relata su madre, que frente a la técnica más depurada de otras personas con más larga trayectoria, impacta la gran sensibilidad de María a la hora de componer  las imágenes y lo que consigue transmitir con ellas. Es el “ojo de la fotógrafa” lo que más ha impresionado a otros compañeros y compañeras del mundo audiovisual que han visitado la primera edición de esta exposición en la Associació Veïnal del barrio de Patraix en Valencia.

En su presentación hoy, en la Casa de la Dona de Xirivella, cuenta María Varo que se sintió inspirada para abordar esta temática por las lecturas, películas y artículos que habían ido cayendo en sus manos y que de alguna manera le llevaron a imaginar “cómo sería la vida de estas mujeres y niñas víctimas de trata”.

Mientras va desgranando su experiencia también interpela al público, que la escucha con atención: “Si yo con quince años pude hacer esto, ¿que no podrán hacer ustedes?” Y ahí queda flotando la pregunta en el aire en medio de un incómodo silencio que se rompe con un aplauso.

Cierra María la presentación con un turno de preguntas abierto al auditorio y el anuncio de que una nueva exposición, esta vez sobre Violencia de Género, verá la luz en unos meses. Estaremos atentas para ver su r-evolución que sin duda es prometedora.

Se puede visitar esta exposición en la Casa de la Dona de Xirivella, calle Miguel Hernández 26, hasta el próximo 10 de Marzo 2017.

Para saber visita Agenda Feminista.

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