Exposición virtual: «Paredes que hablan»

Estas paredes están habitadas por mujeres que ya no están y también por sus hijos y sus hijas, por palabras que hoy rompen su silencio…un silencio que durante siglos ha sido patrimonio de las mujeres. Hoy las palabras de estas mujeres toman forma en la voz de las personas que las amaron. Escucha.

Marta

La madre de Marta fue brutalmente asesinada, mientras dormía y de un disparo en la sien, por su marido y padre de Marta.
Marta estaba presente en ese instante.

El 70% de las mujeres asesinadas por crímenes de violencia de género son madres. En muchos de los casos, los niños están presentes en el momento del asesinato.

Las familias que se hacen cargo de la tutela de estos niños y niñas a menudo tienen que enfrentarse con complejos procedimientos judiciales sobre la custodia y los intereses económicos de los y las menores, incluso contra los propios asesinos de sus madres.

La familia de Marta estuvo 5 años pleiteando y aún no ha percibido las cantidades que el asesino, ya condenado, cobró indebidamente en concepto de pensión de viudedad.

Ahora Marta vive con su madre y su padre de adopción. Esto ha supuesto la pérdida de la pensión de orfandad, pero es la mejor garantía de que va a crecer feliz y alejada de la violencia.

Datos elaborados por Fundación Mujeres:
Fondo de Becas Fiscal Soledad Cazorla Prieto

Pedro y Luis

El padre de Pedro provocó una explosión y un incendio en la casa familiar con la intención de matar a la madre del niño y suicidarse a la vez.
Para poder cometer el crimen, mandó a Pedro, de 8 años de edad, a casa de la abuela.

Entre 2013 y octubre de 2018, 219 niños y niñas menores de edad han perdido a su madre por un crimen de violencia de género. Desde la entrada en vigor de la Ley de Medidas integrales contra la violencia de género casi un millar de mujeres han sido asesinadas y unas 600 familias han tenido que hacerse cargo del cuidado y la tutela de sus huérfanos y huérfanas.

No siempre las ayudas están adaptadas a esta situación y cuando el agresor se suicida y decae la responsabilidad penal, el reconocimiento de la condición de víctimas de la violencia de género de estas familias puede tardar más de 1 año lo que provoca que el acceso a ayudas económicas e indemnizaciones es mucho más difícil.

Pedro vive con Luis, su hermano mayor, en el que fue domicilio materno, reformado tras el fallecimiento de la madre de ambos gracias a la solidaridad del pueblo donde viven y de amigos y amigas de su madre. A día de hoy los hermanos solo cuentan con el apoyo de su abuela y sus tías para salir adelante.

Datos elaborados por Fundación Mujeres:
Fondo de Becas Fiscal Soledad Cazorla Prieto

Carlos, Juan y Celia

Alicia fue asesinada delante de sus tres hijos de cuatro, dos años y cinco meses. Su pareja y padre de los niños le asestó unas treinta puñaladas que terminaron con su vida.
Fue condenado por homicidio a 15 años de los que ha cumplido 10 y goza ya de un régimen abierto.

En el año 2015 un total de 37 hombres acusados de violencia de género y en prisión preventiva, cuatro de ellos con resultado de muerte, mantenían comunicación con sus hijos menores de edad desde la cárcel.

Aunque la situación ha mejorado con la reforma de la Ley del menor, hasta hace muy poco no se retiraban la patria potestad y los derechos de visitas a los homicidas y asesinos condenados por crímenes de violencia de género.

La madre y hermana de Alicia se han hecho cargo de los niños pero han tenido que pelear durante años en los tribunales por las ayudas económicas y por la retirada de la patria potestad del padre de Carlos, Juan y Celia.
A día de hoy, siguen viviendo con el miedo de que vuelva a aparecer en sus vidas.

Datos elaborados por Fundación Mujeres:
Fondo de Becas Fiscal Soledad Cazorla Prieto

Diego y Manuel

Hace sólo dos años Alba fue asesinada por su pareja en el rellano de la escalera delante de sus dos hijos, Diego y Manuel.
Alba recibió 13 puñaladas con un cuchillo de monte de 35 cm de longitud.

Hoy en día, son muchos los huérfanos y huérfanas que no pueden acceder a la pensión de orfandad ya que sus madres no habían cotizado lo suficiente hasta el momento de ser asesinadas. Las familias que tienen esta pensión tan solo cuentan con el importe mínimo que no llega a 200€ al mes.

El asesino de Alba cumple una condena de 23 años y ha sido privado de la patria potestad de sus hijos.
Toda la familia de la víctima se hizo cargo de los dos niños sin recibir apenas ninguna ayuda económica. La hermana de Alba se ha convertido en una activista que está ayudando a otras familias contándoles su aprendizaje en la defensa de los intereses sociales y económicos de sus sobrinos.

Datos elaborados por Fundación Mujeres:
Fondo de Becas Fiscal Soledad Cazorla Prieto

Fuente: Paredes que hablan

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