Entrevista a la escritora Mª Dolores Gª Pastor

María Dolores García Pastor (Barcelona 1970).- Licenciada en Ciencias de la Información. Ha trabajado en prensa escrita y radio así como en agencias de comunicación. En 2006 gana el primer premio de relato de La Rosa de Barcelona. En 2008 gana el VII premio YoEscribo.com de novela y publica su primera novela, “El susurro de los árboles”. En 2008 también gana el II Certamen de Escritura Scream Cielo Abierto que vuelve a obtener en 2009. Ese mismo año es seleccionada para formar parte de la antología “Más cuentos para sonreír” que recoge los microrelatos más destacados del II Premio Algazara de Microrrelatos, recibe una mención especial en el III Certamen Literario Jirones de Azul, edición especial Sonrisa de Gato, y forma parte de la antología de relatos conmemorativa. En 2010 forma parte de la antología Sorbo de Letras que reúne los mejores microrrelatos presentados al II Certamen Internacional de Literatura Hiperbreve “El Rioja y los 5 sentidos”.  En 2011 queda finalista y entra a formar parte de la antología del III Concurso Nacional Relatos de Mujeres Viajeras. En 2012 publica “El Café de la Luna” (Alrevés 2012). En la actualidad colabora recomendando libros en radio (Onda Cero, Radio Sants-Montjuic) y en internet (es coordinadora de la sección de narrativa breve del blog La Tormenta en un Vaso).

1ª) ¿Por qué es usted escritora?, ¿qué es ser escritora para usted?

Escribir ha sido para mí una necesidad desde siempre aun cuando ni me planteaba que podía llegar a ser una profesión. Ser escritora es mi manera de relacionarme con el mundo, con la vida. Las cosas que me afectan de una manera u otra las canalizo a través de la escritura y expreso lo que me hacen sentir a través de las historias que decido contar.

2ª) ¿La escritora nace o se hace?

Como todo en esta vida hay que nacer con una determinada predisposición, en este caso hacia las palabras y el querer contar historias, pero es un oficio que se puede aprender, desde luego. En mi caso fue algo del todo inconsciente. Primero escribí, después publiqué y a continuación fue cuando me entraron las dudas y pensé que me quedaba mucho por aprender. Sigo en ello.

3ª) ¿Qué temas o temáticas son fundamentales para usted?

Siempre escribo sobre temas que de alguna manera me tocan interiormente, los que me provocan algún tipo de sensación o emoción. Casi siempre escribo para dejar salir la impotencia, la rabia o el dolor que me causan determinadas cosas. Escribo cuando necesito decir algo. Siempre he pensado que hago una especie de literatura protesta. Precisamente los reconocimientos literarios me han venido gracias a historias que tienen que ver con las cosas contra las que me rebelo como el maltrato, la explotación infantil, el horror de las dictaduras…

4ª) ¿Considera que las escritoras enfrentan más obstáculos u otro tipo de obstáculos a los que enfrentan los escritores?

Las mujeres, en general, siempre encontramos más obstáculos a la hora de desarollarnos profesionalmente. La maternidad se convierte en el gran obstáculo para muchas de nosotras ya que las políticas de conciliación brillan por su ausencia. Y el futuro, tal y como andan las cosas, parece que los que gobiernan ahor pretenden complicárnoslo aún más.

En el caso de las escritoras no es diferente. Publiqué mi primera novela gracias a un premio cuando mi hija tenía unos meses. A partir de ahí salieron algunas cosas que quería hacer, desde entrevistas en los medios a presentaciones. Esta es una profesión en la que inviertes mucho tiempo y trabajo sin saber si al final publicarás o no y si te pagarán por hacerlo. Al no cobrar no me podía permitir una guardería o tener canguro ya que el único sueldo del que disponíamos era el de mi compañero, así que he tenido que firmar libros o hacer entrevistas con la niña sentada en las rodillas o haciendo de las suyas por ahí. No te puedes imaginar lo difícil que resulta dedicar un libro cuando tu hija sale corriendo o la ves intentando alguna travesura. Tampoco es fácil escribir algo mínimamente coherente con una pequeñaja desde los cero a lo cinco años que solo quiere que le hagan caso.

Afortunadamente he contado con el apoyo de mi pareja. No es fácil entender que alguien se pase horas enteras encerrada dentro de una habitación aporreando un teclado y renunciar a muchas cosas a cambio de remotas posibilidades. Es importante encontrar a alguien que comparta el sueño y te apoye, tanto si tiene que hacerlo cocinando o cuidando a los hijos como si toca que te acompañe en las entregas de premios o en las presentaciones.

5ª) ¿Cuál ha sido su trabajo más difícil?, ¿por qué?

Cuando escribo me meto en las historias e intento experimentar las sensaciones que quiero transmitir. Como las historias que suelo tratar suelen ser bastante duras, acostumbro a pasarlo mal. Mi primera novela, El Susurro de los Árboles, trata sobre la dictadura chilena de Pinochet. Como parte del proceso de documentación puse un anuncio en un foro llamado Memoria Viva explicando lo que quería hacer y pidiendo testimonios.

Cuando me llegaron los primeros mails de familiares de víctimas o desaparecidos me vine abajo. Una cosa es leer atrocidades, y otra muy diferente es que te las cuenten sus protagonistas en primera persona. Se puso en contacto conmigo la familia de un niño de 8 años al que los militares habían asesinado. O la de un muchacho que había desaparecido con 18. Aquella gente había perdido la esperanza de que se hiciera justicia con ellos y se ponía en mis manos como última esperanza de que el mundo supiera de su tragedia. Y yo no era más que una periodista metida a escritora con un proyecto que no sabía si se llegaría a publicar. Y se publicó, pero estuve a punto de tirar la toalla porque no me veía capaz de enfrentarme a todo aquello.

También hay otro tipo de dificultades mucho más triviales, como querer escribir una novela sobre mujeres ambientada en el Antiguo Egipto, un proyecto que tengo aparcado porque se me resiste, pero que no va a poder conmigo.

6ª) ¿Su último libro es “El Café de la Luna”?, ¿por qué un título tan sugerente?

“El Café de la Luna” nació a partir de una imagen muy sugerente de un espacio mágico de Barcelona y también de un estado de ánimo. Una visita a la Plaza de Sant Felip Neri en el verano de 2009 disparó mi imaginación. Tiempo después, quise volver allí pero no conseguía encontrarlo, era como si aquel sitio se escondiera de mí. Y mi retorcida mente creó ese espacio como una fantasía literaria y lo llenó de personajes y de historias. Quise recrear el ambiente bohemio y modernista de una Barcelona bastante particular. Pero también quise contar historias: la soledad de la vejez, los pisos con bicho del Raval, los pisos patera… “El Café de la Luna” es un espacio pero también un estado de ánimo, en él se ponen en marcha los sentidos, la sugestión, y nada más sugerente que la luna. La luna es muy femenina, muy mujer.

7ª) ¿Está trabajando en algún nuevo proyecto?, ¿va a seguir con la misma temática o va a explorar otras diferentes?

Me tomo la escritura como un aprendizaje, como un mundo de posibilidades infinitas que he de explorar. Quiero tocar muchas temáticas de esas que te comentaba antes que me conmueven, muchos géneros también. Tengo un montón de historias que contar y cada día son más. En estos momentos estoy trabajando en una novela que, si no pasa nada, verá la luz a finales de 2013. Es una novela negra protagonizada por una intrépida subinspectora, está ambientada en los años 90 y será mi primera incursión en el género. También tengo en marcha un libro de relatos en el que las protagonistas serán mujeres que sufren por el hecho de serlo. Quiero tratar temas como la ablación, los crímenes de honor, la discriminación que sufren las niñas en Asia, la violencia de género…

8ª) ¿Considera que la literatura es un buen vehículo para fomentar la igualdad y la diversidad?

La literatura es un excelente vehículo para transmitir ideas y fomentar valores. Los libros forman parte de nuestra vida cotidiana, convivimos con ellos y es en el día a día donde hay que educar. Pero los valores y las ideas no siempre son los correctos así que hay que saber discriminar. Precisamente en dos cuestiones tan importantes como la igualdad y la diversidad andamos bastante necesitados de educación y los modelos que se han transmitido, y muchas veces se siguen transmitiendo, son bastante rancios y obsoletos. Me encanta que las princesas atrevidas hayan llegado a los cuentos, que los lobos sean buenos y los cazadores unos tipos desalmados que matan por placer y no héroes. Muchas cosas están cambiando, también en los libros, y para los que ya están escritos siempre caben las lecturas paralelas y el sentido crítico que hemos de fomentar.

Muchísimas gracias por su colaboración. Para LRM El Femimagazine es un verdadero lujo haberla podido entrevistar.

La fotografía está realizada por Desi Estévez

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