Declaración de la reunión de mujeres de la Región Austral de África, MMM

Declaración de la reunión de mujeres de la Región Austral de África que participaron en la cumbre de los pueblos de SADC 2017 (17 al 18 de agosto) en Johannesburgo. La cumbre popular de SADC de 2017 reunió a más de mil delegados de toda la región del África Austral, donde más de la mitad eran mujeres. Las activistas de la Marcha Mundial de Mujeres que participaron del evento hablaron contra el programa de subsidio de insumos alimenticios (FISP), adquisición de semillas por las empresas; inseguridad alimentaria; violencia contra las mujeres y presentaron una exposición de bienes de subsistencia en tiendas de campaña con alimentos organizadas por mujeres rurales

Violencia, Nunca Más

HloniphaniImizimba Yethu no Wethu!

Respeto nuestros cuerpos y nuestra tierra!

Nosotras, mujeres de toda África Austral – rurales y urbanas, jóvenes y viejas, agricultoras y desempleadas – participantes de la Cumbre de los Pueblos de 2017, nos reunimos para compartir y reflexionar sobre nuestras historias de violencia perpetradas por estados patriarcales capitalistas y colonialistas, corporaciones e instituciones sociales religiosas, de educación y la familia. Reconocemos que, a pesar de nuestras muchas diferencias geográficas, de idioma, de religión y de identidad sexual, tenemos en común la experiencia de vivir en sociedades que ven nuestros cuerpos como objetos y a la naturaleza como mercancía a ser explotada y destruida.

Mujeres agricultoras y pueblos indígenas viven con la naturaleza, cuidando la tierra, los recursos hídricos, los océanos y bosques. Son las mujeres que conservan las semillas, el conocimiento de la agricultura y el patrimonio de las comunidades. Y son las mujeres quienes cuidan de sus familias y de las comunidades, garantizando que haya comida, agua potable y energía. Son las mujeres quienes cuidan a los jóvenes y enfermos. Mujeres agricultoras y pueblos indígenas viven cerca de la naturaleza. Cuando las corporaciones y estados transnacionales conquistan las tierras, roban el agua y destruyen los bosques, Se ejerce violencia contra la naturaleza y violencia contra las mujeres y su importante papel dentro de las familias y comunidades.

Las mujeres son vistas como inferiores, como ayudantes de los hombres, como fuentes de trabajo barato y no remunerado, y como objetos para explotación sexual. Esta es la fuente de opresión de las mujeres en un sistema de poder que beneficia a los hombres (patriarcado) y un sistema económico orientado al lucro (capitalismo). La naturaleza es reducida a una mercancía a ser comprada, vendida y explotada en beneficio de unos pocos. Decimos que ese sistema es violento contra la naturaleza y violento para las mujeres, trabajadoras, indígenas y hombres de la clase trabajadora. La violencia contra la naturaleza es violencia contra nosotras como mujeres!

Nuestros gobiernos están del lado de las empresas. No actúan a favor de los intereses de la mayoría de las personas. Nuestros gobiernos privilegian los negocios con las grandes empresas mineras y agrícolas, no regulan las actividades contaminantes de estas empresas, y muchas veces utilizan la policía y las fuerzas armadas contra nosotras para mantenernos calladas. Eso es violencia contra nosotras mujeres y contra nuestras comunidades!

Nosotras, mujeres del África Austral aquí reunidas, reivindicamos:

Nuestro derecho a la tierra, agua potable y energía segura para nosotras y también para nuestro medio ambiente

Nuestro derecho a cultivar y comer alimentos de pequeñas agricultoras y agricultores, sin pesticidas ni productos químicos que perjudiquen la salud y la naturaleza.

Nuestro derecho a la subsistencia y al trabajo seguro y decente que tenga como centro a las personas y no al lucro.

Nuestro derecho de vivir libres de violencia perpetrada por gobiernos, corporaciones y hombres en nuestras casas, nuestras calles, nuestras aldeas, nuestras escuelas, nuestras iglesias y mezquitas y nuestros espacios de trabajo.

Nuestro derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, escogiendo cuando, si queremos y con quien tenemos sexo, por el derecho a amar a nuestros cuerpos, a respetarnos a nosotras mismas y obtener placer como seres sexuales.

Nuestro derecho a liderar organizaciones, movimientos y sindicatos y organizar libremente sin ser menospreciadas, amenazas y asediadas por nuestros camaradas masculinos.

De nuestros gobiernos, reunidos en la reunión de Jefes de Estado de SADC (todos hombres) exigimos:

Que la seguridad ciudadana y de las mujeres en particular sea priorizada por encima de lo que llaman seguridad nacional: la protección de las fronteras de los países

Que nuestros gobiernos se coloquen del lado de las mayorías de las personas y sus necesidades de desarrollo, oponiéndose a los intereses y lucro corporativos.

Que nuestros gobiernos inviertan los presupuestos militares y policiales en educación, cuidados de la salud, apoyo a la agricultura, obras públicas y seguridad de las mujeres y otros ciudadanos.

Que nuestros gobiernos respeten los derechos a tierra, agua, flora, océano y semillas de las mujeres y sus comunidades

Que nuestros gobiernos reconozcan y respeten que las personas no pueden ser reducidas a hombres y mujeres, sino que existen identidades y opciones sexuales diversas

Amandla!

Estaremos en marcha hasta que todas seamos libres!

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