Conferencia»No existe ni historia ni cultura sin mujeres», por Ana López Navajas

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Y por cortesía de Concha Martínez:

CASA DE LA DONA: DESVELAR EL GÈNERE DE LA CULTURA

Durante esta semana, la Casa de la Dona, ha llevado a cabo en Valencia el ciclo “Desvelar el gènere de la Cultura”.

Estas jornadas multidisciplinares, que se han desarrollado durante tres días, dieron comienzo el pasado miércoles –en el Salón de Actos del Colegio Mayor Rector Peset- con la conferencia inaugural  de Ana López Navajas, investigadora de la Universitat de València y profesora de lengua y literatura en Secundaria, con la ponencia “No existe ni historia ni cultura sin mujeres”.

Desde hace años, Ana López, trabaja en el reconocimiento cultural de las aportaciones  de las mujeres. Coordinadora del equipo investigador del proyecto TRACE, las mujeres en los contenidos de la educación secundaria obligatoria, gran parte de su trabajo por la igualdad ha  ido dirigido a la preparación de material didáctico que permita incluir a las mujeres ausentes en los contenidos escolares.

Su tesis doctoral “Las mujeres que nos faltan, análisis de la ausencia de las mujeres en los manuales escolares, se ha configurado como una herramienta al servicio de la comunidad educativa, conjugando su trabajo como investigadora con  el activismo feminista. La mirada que imprime este tipo de activismo es la que permite poner sobre la mesa  la denuncia reiterada de que las mujeres no aparecen en los libros de texto escolares, no porque no existan sino porque el androcentrismo y el patriarcado misógino las invisibiliza.

Los referentes históricos y culturales de la mayor parte de las personas no albergan la figura de las mujeres. Si hacemos un repaso a vuela pluma sobre qué personalidades conocemos, por ejemplo en el arte o en la ciencia, ¿cuántos referentes de mujeres nos vienen a la cabeza? Ni en la cultura, ni en la ciencia, ni en la historia, no hay relevancias con nombres de mujer. Los hombres son los protagonistas absolutos de la memoria cultural que compartimos y que se aprende desde edades tempranas en el ámbito educativo, por esa razón es por la que se precisa poner el foco en una transmisión cultural fallida que universaliza a los hombres y muestra el modelo masculino como el único canon posible.

Para transformar la ocultación sistemática de los saberes de las mujeres y prestigiarlas como merecen se requiere un esfuerzo potente y continuado que aún está pendiente. La idea de que las mujeres solo han estado en casa o dedicadas a las tareas de cuidado y reproducción es muy corrosiva y el hecho de no conocerlas permite que ese pensamiento siga vigente, dando patente de corso a un referente falso que se perpetúa.

Así, es claro que la identidad personal y el desarrollo social de las mujeres se vea lastrado por la falta de modelos. Mirarse como secundaria, como protagonista de nada es violencia, es también un techo de cristal y es trabajo de todas subvertir esta perversión a través de la investigación y la incorporación a los manuales y al material didáctico escolar de las mujeres en el arte, en la música, en la ciencia, en la investigación y en cualquier campo del saber y las artes donde han dejado su impronta. Transformar  la educación y llevarla al punto de equidad necesario es condición sine qua non si pretendemos la universal igualdad.

C.Martínez

Transformar la educación.

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