Amnistía Internacional demanda a Estado mexicano que proteja a Lydia Cacho

Amnistía Internacional pidió al Estado mexicano que garantice la seguridad de la periodista Lydia Cacho, amenazada de muerte en junio pasado en nuestro país y en España, y advirtió que en México las periodistas y defensoras de Derechos Humanos “están en peligro”.

En una acción urgente difundida hoy, AI solicitó a la sociedad en general mandar correos electrónicos y cartas al gobierno de Felipe Calderón, para exigirle protección a la periodista, ya que se teme por su seguridad.
El organismo internacional instó a las autoridades a brindar medidas efectivas de protección, de estricta conformidad con los deseos de Lydia Cacho, y con base en lo ordenado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh) al Estado mexicano en 2009.
Cabe recordar que las medidas cautelares de la Cidh atienden a los principios de gravedad y urgencia para la Fundación Lydia Cacho.
AI acusó que las nuevas amenazas evidencian “la displicencia” del Estado mexicano en el cumplimiento de las medidas cautelares, las cuales –a decir de la organización Artículo 19– han sido cumplidas en menos de un 50 por ciento.
AI llamó a que las autoridades lleven a cabo una investigación inmediata, exhaustiva e imparcial sobre las amenazas que recibió la periodista, y presenten ante la justicia a los responsables de las amenazas y la intimidación.
La organización humanitaria precisó que el pasado 14 de junio, Cacho recibió una amenaza de muerte por correo electrónico que se envió a su fundación, con sede en España. Posteriormente, el 17 de junio recibió otra amenaza telefónica similar.
“Las dos llamadas se referían a su trabajo como periodista y advertían a Lydia Cacho que mantuviera la boca cerrada o la matarían; además, le decían que ése era el último aviso”, recordó AI en un comunicado.
En tanto, también en un comunicado, la Fundación Lydia Cacho, afirmó que las amenazas realizadas vía telefónica y correo electrónico indican el riesgo al que continúa enfrentándose y la persecución y vigilancia a la que se ve sometida la periodista mexicana.
“A pesar de ello, la respuesta del Estado mexicano ha estado marcada por la dilación y la falta de investigación de los hechos”, aseveró la fundación, la cual es una iniciativa independiente que ofrece protección y ayuda a personas amenazadas por denunciar la corrupción, la impunidad y la vulneración de los DH.
Según cifras de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (Cndh), de 2000 a la fecha se iniciaron 629 expedientes de queja por agresiones contra periodistas.
En el sexenio pasado se registraron 275, y en los primeros cuatro años de la administración de Felipe Calderón la cifra alcanzó las 308 quejas que han dado pie a 61 recomendaciones.
En 2005, Lydia Cacho comenzó a recibir amenazas y a sufrir acoso tras la publicación de su libro “Los demonios del Edén, el poder que protege a la pornografía infantil”, en el que reveló la existencia de una red de explotación sexual y pornografía infantil que operaba bajo la protección de políticos y empresarios de los estados de Quintana Roo y Puebla. Por ello, fue hostigada, detenida, torturada y amenazada en 2006.
Después de eso, se publicaron en los medios de comunicación conversaciones telefónicas intervenidas en las que se implicaba en su detención y acoso al ex gobernador de Puebla Mario Marín y al empresario textil Kamel Nacif.
Lydia Cacho fue candidata al Premio Martin Ennals 2007 para los Defensores de DH; en 2010 volvió a denunciar en el libro “Esclavas del poder, un viaje al corazón de la trata de mujeres y niñas en el mundo”, nombres de diversos grupos criminales y de funcionarios vinculados con redes de trata de personas.

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