Agradécelo a una feminista

 

Si eres mujer y puedes votar, agradécelo a una feminista.
Si recibes igual salario al de un hombre por hacer el mismo trabajo,
agradécelo a una feminista.
Si fuiste a la universidad en lugar de que se esperara que dejaras los
estudios después del bachillerato para que tus hermanos pudieran estudiar
pues «tú de todos modos simplemente vas a casarte», agradécelo a una
feminista.
Si puedes solicitar cualquier empleo, no sólo un «trabajo para mujeres»,
agradécelo a una feminista.
Si puedes recibir y brindar información sobre control de la fertilidad sin
ir a la cárcel por ello, agradécelo a una feminista.
Si es mujer tu médica, abogada, pastora, jueza o legisladora, agradécelo a
una feminista.
Si practicas un deporte profesional, agradécelo a una feminista.
Si puedes usar pantalones sin ser excomulgada de tu iglesia o sacada del
pueblo, agradécelo a una feminista.
Si a tu jefe le está prohibido presionarte a que te acuestes con él,
agradécelo a una feminista.
Si eres violada pero el juicio no se trata sobre el largo de tu vestido o
tus novios anteriores, agradécelo a una feminista.
Si inicias un pequeño negocio y puedes obtener un préstamo usando sólo tu
nombre y tus antecedentes de crédito, agradécelo a una feminista.
Si estás bajo juicio y se te permite testificar en tu propia defensa,
agradécelo a una feminista.
Si posees propiedad que es únicamente tuya, agradécelo a una feminista.
Si tienes derecho a tu propio salario aun si estás casada o hay un hombre en
tu familia, agradécelo a una feminista.
Si obtienes la custodia de tus hijas e hijos tras un divorcio o una
separación, agradécelo a una feminista.
Si votaste por quien creíste mejor, sin que nadie te dijera por quién,
agradécelo a una feminista.
Si tienes voz en cómo criar y cuidar a tus hijas e hijos en lugar de que les
controle completamente tu esposo o su padre, agradécelo a una feminista.
Si tu marido te golpea y esto es ilegal y la policía lo detiene en vez de
sermonearte sobre cómo ser una mejor esposa, agradécelo a una feminista.
Si se te otorga un título después de ir a la universidad, agradécelo a una
feminista.
Si puedes amamantar a tu bebé discretamente en un lugar público y no ser
arrestada por ello, agradécelo a una feminista.
Si te casas y tus derechos humanos civiles no desaparecen dentro de los
derechos de tu esposo, agradécelo a una feminista.
Si tienes el derecho a rehusar tener relaciones sexuales con tu esposo,
agradécelo a una feminista.
Si tienes derecho a que tus registros médicos confidenciales no sean
divulgados a los hombres de tu familia, agradécelo a una feminista.
Si tienes derecho a leer los libros que desees, agradécelo a una feminista.
Si puedes testificar en la corte sobre crímenes o daños que tu esposo haya
cometido, agradécelo a una feminista.
Si puedes escoger ser madre o no cuando tú quieras y no según los dictados
de un esposo o un violador, agradécelo a una feminista.
Si puedes esperar vivir hasta los 80 años [o más] en vez de morir entre los
20 y 30 a causa de embarazos ilimitados, agradécelo a una feminista.
Si puedes verte como una humana adulta plena, y no como una menor de edad
que necesita ser controlada por un hombre, agradécelo a una feminista.
(Autora desconocida, el texto original «Thank a feminist» fue enviado por Alda facio de Costa Rica a la editora de la revista Tertulia, Laura Asturias quién lo tradujo y lo publicó en el numero de julio 16, de 2004)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.